Son como las luciérnagas
por las noches tintineando,
con sus lucecitas
que son muy bonitas.
Porque las veo desde mi ventana
y me gozo viéndolas,
esperando a la mañana
para cogerlas a todas ellas.
Ya amaneció e impaciente bajé,
de repente empezó a llover
y me dijo mi padre que no podíamos coger
las luciérnagas por esta vez.
José Miguel Hernández